Enero 2010

 

 
Imagínate que te vas a surfear… viviendo en la ciudad, necesitas tomar la carretera y esperas que tu auto se comporte de manera  adecuada, vas a rebasar, tomar curvas, frenar, subir pendientes, etcétera. Después, para llegar a la playa te espera una larga y accidentada terracería, lo último que deseas es quedarte atascado, o tener que manejar como un anciano para no pegar con una piedra y que se te rompa el cárter.
 
De regreso, tendrás que sortear las inclemencias de la ciudad: baches, topes, tráfico, pocos y reducidos lugares de estacionamiento y maniobras evasivas para huir de las manifestaciones. Estas son las razones por las que personalmente me declaro fan de los llamados “mini SUV”. Me parecen una excelente alternativa debido a su carácter “doble propósito”, tamaño, propuesta estética, rendimiento de combustible y sobre todo su relación precio-prestaciones.
 

Hola Sandero, Adiós Clio

20/01/2010 16:34


 

 

En el 2008, a media temporada del beisbol de grandes ligas, mis adorados Red Sox vendieron a Manny Ramirez, jardinero izquierdo. Al momento pensé que era uno de los movimientos más arriesgados que podía hacer el equipo. A mi parecer no había nadie capaz de sustituir esa posición; y menos con los números que ponía Manny en el tablero. Jason Bay llegó para demostrarme (a mi y a muchos otros) lo equivocado que estaba, no solo cubrió el hueco dejado por Manny, si no que levantó los estándares en que esa posición se juega ahora en Boston.
 
Ahora Renault se enfrenta a una situación similar, reemplazar al Clio representa todo un reto debido al gran éxito y trayectoria de este auto. Sin embargo, Renault no podría estar más confiado en que el mejor vehículo para reemplazar a un auto tan querido por el público mexicano es el nuevo
Renault Sandero, un vehículo con un diseño atractivo y dinámico enfocado a quienes buscan una propuesta diferente a un precio accesible que estará disponible en México a partir de febrero de este año
 

El PER, una gran diferencia.

20/01/2010 14:29

 

 
Regresando de mis vacaciones decembrinas le platiqué asombrado a un amigo del trabajo (que tiene un Clio 2004) sobre la facilidad con la que me rebasó un Clio yendo a 170 km/hr y subiendo una pendiente en la Autopista del Sol. Riéndose me contestó algo así como: “Sí, sí jalan, y el Sport más. Yo estoy muy contento con él, es un buen auto”.
 
Todo iba bien hasta que le pregunté a mi amigo por el servicio posventa… en resumen me dijo que era pésimo, que lo dejó de llevar a la agencia un año después de comprarlo porque estaba harto del servicio. Mi ex-jefe (que tiene un Scénic)  escuchó todas las quejas de mi cuate y nos dijo que en noviembre (2009) llevó su auto al servicio de rutina. La percepción que él tenía sobre la atención al cliente era totalmente diferente y al final agregó: “Hasta me hablaron dos días después de recoger mi coche para preguntarme si todo estaba bien”. La diferencia: el PER.
  

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